El clima de Sucre favorece la reproducción rápida de plagas. El calor y la humedad actúan como incubadoras naturales, permitiendo que insectos y roedores se multipliquen con una velocidad que puede duplicar o triplicar la de climas fríos.
Por lo tanto, la fumigación periódica es fundamental para evitar riesgos sanitarios en nuestra región. Sin control, una pequeña población de insectos puede convertirse en una crisis de salud pública en cuestión de semanas.
Dato Curioso
"En temporadas de ola de calor en Sincelejo, hemos notado un aumento del 40% en llamadas por alacranes y cucarachas voladoras. Buscan refugio en las casas huyendo del calor extremo del exterior."