Para restaurantes, hoteles y bodegas, el control de plagas no es una opción, es una obligación legal y moral. La presencia de una sola cucaracha o roedor puede destruir la reputación de años de trabajo duro y conllevar el cierre inmediato por parte de las autoridades sanitarias (Secretaría de Salud).
Más allá de la normativa, se trata de la seguridad de sus clientes. Las plagas contaminan alimentos y superficies. Un programa de Manejo Integrado de Plagas (MIP) asegura que su negocio cumpla con los estándares más altos. Fumigaciones Nazaret ofrece certificados válidos y trabaja en horarios flexibles.
Caso de Estudio
"Un cliente propietario de una panadería nos contactó desesperado tras recibir una visita de sanidad. Implementamos un plan de choque inmediato y en 48 horas pudo pasar la re-inspección. La prevención le habría ahorrado el susto, la multa y los días de cierre."